La independencia funcional es el objetivo inmediato a alcanzar por la rehabilitación de la persona con lesión medular. La evaluación funcional nos permite además elaborar un conjunto de datos que tracen el perfil integral de la persona afectada, tanto a nivel físico, psicológico como social, y se hace posible una mejor comprensión de cómo funciona dicha persona con una discapacidad. Una vez comprendido esto es posible identificar con mayor exactitud las áreas en que se manifiesta una necesidad, así como desarrollar las intervenciones que resulten más apropiadas para aumentar la independencia y la autonomía personal en el desempeño de los roles sociales para alcanzar una calidad de vida satisfactoria[1]
Para evaluar el estado funcional de las personas con LM se han empleado numerosas escalas como el Índice de Barthel, la Quadriplegia Index of Function (QIF) o la Spinal Cord Independence Measure (SCIM). Estas dos últimas son específicas para lesión medular, pero son, según los expertos, muy laboriosas. Por ello, la propuesta de la escala ASIA es la Medida de Independencia Funcional (FIM), que, a pesar de no ser específica para personas con LM, ha demostrado ser específica y fiable. [1][2]
La FIM es una escala construida a partir de 7 niveles de funcionalidad, dos en los cuales no se requiere la ayuda humana y cinco en los que se necesita un grado progresivo de ayuda. Se han definido 18 items dentro de 6 áreas de funcionamiento: cuidado personal, control de esfínteres, movilidad, deambulación, comunicación y conocimiento social. La máxima puntuación de cada ítem es de siete y la mínima de uno, por lo que el máximo obtenido será de 126 y el mínimo de 18 (Tabla 1 y Tabla 2) . [1][3]
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CATEGORÍAS |
DOMINIO |
FIM TOTAL |
Autocuidado
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Motor |
126 puntos |
Control de esfínteres
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Movilidad
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Deambulación
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Comunicación
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Cognitivo |
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Conocimiento social
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Tabla 1. Categorías Escala de Independencia Funcional (FIM)
La FIM es una escala construida a partir de 7 niveles de funcionalidad, dos en los cuales no se requiere la ayuda humana y cinco en los que se necesita un grado progresivo de ayuda. Se han definido 18 items dentro de 6 áreas de funcionamiento: cuidado personal, control de esfínteres, movilidad, deambulación, comunicación y conocimiento social. La máxima puntuación de cada ítem es de siete y la mínima de uno, por lo que el máximo obtenido será de 126 y el mínimo de 18 (Tabla 1).
Cada ítem es puntuado de 1 a 7 de la siguiente manera:
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Grado de dependencia |
Nivel de funcionalidad |
| Sin ayuda | 7. Independencia completa6. Independencia modificada |
| Dependencia modificada |
5. Supervisión 4. Asistencia mínima (Mayor 75% de independencia) 3. Asistencia moderada (Mayor del 50% de independencia) |
| Dependencia completa | 2. Asistencia máxima (Mayor del 25% de independencia)1. Asistencia total (Menor del 25% de independencia) |
Tabla 2. Puntuación Escala de Independencia Funcional (FIM)
Este método (Tabla 4) es una medida de discapacidad y no de déficit, como es el caso de la escala ASIA, y, con ello, se estiman los niveles de la discapacidad cualesquiera que sea la naturaleza o la extensión de la patología, así como el deterioro subyacente.[1]
Con ello, la Escala de Independencia Funcional, permite la descripción objetiva del estudio funcional relativo a un momento determinado, la evaluación periódica para permitir la detección de alteraciones en el estado funcional a través del tiempo o la recolección de datos a través de la observación.[3]
Bibliografía
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